ESPERAR POR LA PROMESA
2 Corintios 1:20
Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
La Biblia NO nos dice que algunas promesas, sino que TODAS las promesas que Dios ha hecho SE CUMPLEN.
Dios es un dador de promesas, pero también es un cumplidor de promesas. Hay un componente indispensable si nosotros queremos alcanzar nuestras promesas y ese componente eres tú.
Pablo les dice a los Corintios que las promesas de Dios son en Él, Sí y en Él, Amén. Es decir que, de que se cumplen... se cumplen, pero luego añade que se cumplen por medio de nosotros. Las promesas de Dios se cumplen a través de ti. Es decir, hay una parte que nos toca hacer a nosotros si queremos alcanzar las promesas de Dios.
Él nos ha dado promesas a todos, pero no todos alcanzamos esas promesas, porque no todos estamos dispuestos a colaborar con Dios para el cumplimiento de ellas.
¿Cuál es nuestra parte en el plan de Dios?
1 Crónicas 17:23
Ahora pues, Jehová, la palabra que has hablado acerca de tu siervo y de su casa, sea firme para siempre, y haz como has dicho.

David fue un hombre que aprendió a orar adecuadamente.
La fe en sus promesas es algo que nadie puede hacer por ti, tu familia va a conocer de Dios cuando tú ores por la promesa y le digas a Dios:
“Haz lo que me prometiste”.
Tú vas a tener nietos cuando ores por la promesa, y le digas a Dios: “Me dijiste que no habría estéril en mi casa”.
Vas a tener cancelación de deudas cuando ores por la promesa que Dios le dio a Filemón:
“Si algo te debe, ponlo a mi cuenta y Jesús se encargará de pagar”.
Las promesas son como nuestra herencia y necesitan que alguien las pida.
Tú puedes tener un diagnóstico que dice que estás enfermo, pero si tienes una promesa, puedes creer más a la promesa de Dios que lo que dicen los médicos.
Tú puedes ver cómo tu familia está dividida, pero si tienes una promesa de Dios, todos estarán sentados a la mesa compartiendo juntos y en armonía.
2 Crónicas 6:17
Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase tu palabra que dijiste a tu siervo David.
Dios sí cumple lo que promete, todo lo que dijo... LO HARÁ, todo lo que habló... LO EJECUTARÁ.
Aún cuando no lo veas, tienes que creer en la promesa y ¡ya la tienes! Ora por tu promesa.

Daniel 9:4
Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;
Daniel fue un gran hombre de Dios, oró y creyó... “Tú cumples lo que prometes”.
¿Qué demanda Dios de ti? Obediencia, que lo ames con todo tu corazón y que tengas FE.
Hebreos 11:33-34
Que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.
Ten Fe en Dios, quien te da la promesa, porque solo así podrás recibir todo lo que Dios te ha prometido.
La fe es el vehículo que te lleva de camino a tu promesa pues con fe y con paciencia, se heredan las promesas.
Hebreos 10:36 NBV “Ustedes necesitan seguir confiando para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido..”
Tu fe no debe faltar, entonces y solo entonces recibirás TODO, no una parte sino TODO lo que Él ha prometido para ti.
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Amén!!!